martes, 19 de enero de 2010

No Te Amo

No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
O flecha de claveles que propagan el fuego:
Te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
Secretamente, entre la sombra y el alma.

Te amo como la planta que no florece y lleva
Dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
Y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
El apretado aroma que ascendió de la Tierra.

Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni dónde,
Te amo directamente sin problemas ni orgullo:
Así te amo porque no se amar de otra manera,
Sino así de este modo en que no soy; ni eres,
Tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
Tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.

Escribo Con Los Ojos Cerrados

Hoy cierro mis ojos mientras escribo, es que quiero encontrarte y ya estoy cansada.
De nada sirven mis sentidos, inútiles mis habilidades, tontas mis pretensiones, ilusa mi alma, terco mi espíritu, cortos mis pasos, débil mi esperanza, vacías mis manos. Pero quiero encontrarte aquí, ahora, junto a mi y respirar tu aire para purificar mis emociones y darle vida a mis sentimientos muertos que quieren vivir dos siglos más, pero junto a ti porque sin ti ya he vivido dos siglos trágicos sin coherencia. Cierro mis ojos para no ver el tiempo transcurrir, para no sentir el espacio hondo que alguna vez ocupaste y yo no sabía. Infelices mis palabras, mártires mis pasiones, grises mis historias, oscuros mis cenderos, vulnerable mi existencia. Y solo tengo de ti un segundo, un destello en la larga línea de mi vida, que inmortalizo cuando cierro mis ojos y anclo mi ser con tu sonrisa, prueba única de un futuro mejor, evidencia suficiente de existencia celestial, llama que arde y quema aquí adentro donde un nuevo mundo es posible. Mundo de sueño y deseo, sin tiempo y espacio, donde nada es necesario porque tu eres suficiente, todo lo que quiero esta en ti y solo tengo tu sonrisa, y solo cuando cierro mis ojos.

Tu No Las Puedes Ver

Tú no las puedes ver;
yo, sí.

Claras, redondas, tibias.

Despacio
se van a su destino;
despacio, por marcharse
más tarde de tu carne.
Se van a nada; son
eso no más, su curso.

Y una huella, a lo largo,
que se borra en seguida.

¿Astros?



no las puedes besar.

Las beso yo por ti.

Saben; tienen sabor
a los zumos del mundo.

¡Qué gusto negro y denso
a tierra, a sol, a mar!

Se quedan un momento
en el beso, indecisas
entre tu carne fría
y mis labios; por fin
las arranco. Y no sé
si es que eran para mí.
Porque yo no sé nada.

¿Son estrellas, son signos,
son condenas o auroras?

Ni en mirar ni en besar
aprendí lo que eran.

Lo que quieren se queda
allá atrás, todo incógnito.

Y su nombre también.

(Si las llamara lágrimas,
nadie me entendería.)

martes, 12 de enero de 2010

Nunca Es El Fin

Invadió mi mundo con sus colores, su sonrisa tocó mi alma, sus ojos bailaron con mis emociones.

Y por si fuera poco; me enamoró.

No sabía que salir a la superficie y respirar su aire puro se sentía tan bien...

Extraña sensación.

Es real.

Puedo ver sus pasos cálidos; castigando los anocheceres pálidos que me invaden cada día.

Esa forma de luchar, de combatir contra ejércitos de mis recuerdos, que matan y atormentan junto con la ausencia que ha dedicado su vida a acompañarme hasta el final de mis días.

Se puede notar lo vulnerable de mis pasos y lo quebrada que está mi voz.

Pensando <>

Pero ... Ejércitos y combates desaparecieron.

Pensamientos desvanecieron.

Él.

Culpable de mis alegrías.

Puso punto final a mis tristezas.

Dibujó en mi lienzo una vida junto a él con paisajes de acuarela.

Me buscó en la noche mas fría del invierno y cruzamos el mar que crearon mis lágrimas.

Dejamos en el pasado la identidad que ya no será mía.

Mientras se dedicaba a jugar con las nubes y burlar mi pasado.
Me dedicaba a dibujar en su lienzo veredas seguras con un futuro reconfortante.

Me enseñó que debo mantener las esperanzas para un nuevo comienzo.

Y ...

Ahora ...

Verlo sonreir es el nuevo sol de cada día.

Sentir su calor, es la calma para mi alma.

Ahora ...

No puedo dejarlo ir, no ahora que me ha arrastrado hasta el cielo.

No en estos momentos; mis sueños, con su poder... Se hacen realidad.

Su voz, cada noche susurra en mi oído <>

No me iré...

No ahora donde...

Soy culpable de sus noches de poesía.

Debo Irme

Debajo de aquél árbol, donde mis penas se pierden entre el espesor de la neblina, con mis manos escribo poemas, canciones y expreso ideas de una vida pasada, presente y futura.
Donde necesito más que pensamientos, más que ideas, más que palabras, necesito algo mayor, de otro nivel, algo parecido a tus ojos mezclados con tus dedos, a tu sonrisa mezclada con tu cuerpo, donde la felicidad se respira, y mejor aún, donde es imposible no vivir.

Caminamos de la mano de compañeros invisibles, respiramos al lado de una ausencia sólida que nos recuerda como es la tierra firme, anhelamos aquello que se fué, que es, y que soñamos como será si estuviera con nosotros. Imaginamos, cantamos, lloramos y reímos.

Imaginamos con los ojos cerrados como sería reír al lado de esa presencia ausente, cantamos canciones por culpa de esa ausencia... Lloramos por tener la compañía tan vacía de esa presencia y finalmente reímos porque nos miramos al espejo, y no vemos a nadie.
Solo un reflejo.

Justo cuando quiero vivir, debo irme.

Justo cuando he tocado la mano de la vida, para tomar mi segunda oportunidad; debo irme.

Cuando quiero enseñar y prevenir del dolor, debo irme.

Mi sueño era irme... Y es que me voy, me iré.

Irme lejos a un lugar donde pueda volar con mis propias alas.

Me voy, no al lugar que soñé, mejor aún. Me voy a un lugar donde puedo soñar despierta.

Me iré, no a soñar despierta, voy a cumplir mis sueños... A encontrar entre los colores del amanecer las mezclas de tus ojos, tu cuerpo....

Donde puedo vivir, y cuando ya no esté; pueda encontrarte de nuevo.

martes, 10 de noviembre de 2009

Secretos De Acuarela

Hoy, tal vez, notes en mi rostro una pequeña sonrisa… Y me imagino que te estarás preguntando por qué… Bueno, es una larga historia; pero trataré de resumir lo más que pueda.

Anoche estuve conversando con mi musa, ya sabes; La Luna, y conversamos sobre tu amor, sobre ti, tus sueños, tus metas y tus tristezas. Es que quiero sacarte de ese mundo, donde estás como hundido, como perdido, miro tus ojos y no veo más nada que lamentos, melancolía, nostalgia, llanto, enojo y hasta odio. Esa frustración tan tuya, es cuestión de tiempo, y estoy segura que se irá. No veo la hora de que aceptes abrir los ojos. ¿No te das cuenta que quiero compartir mi mundo contigo? Toma mi mano, camina conmigo, hagamos de las noches un derroche como si fueran las últimas de nuestras vidas. Quiero dibujar junto a ti, un paisaje, un paraíso, donde el azul del cielo sea inalcanzable, donde las nubes tengan sus propios significados, donde bailemos sobre las letras que componen la tristeza, lanzaremos al fondo del mar la palabra Odio, que no exista nada malo.. Quiero tomar prestada una nube al cielo y así volar contigo a lo más alto, allá en el tope, donde somos inmortales, no existen razas, poderes o tamaños… Quiero que mis sueños y los tuyos se encuentren en el tiempo. Esto es lo que puedo ofrecerte; mi mundo, mis manos, mis pensamientos, mis ojos por si algún día te cansas de mirar, mis pies por si ya no quieres correr, mis lágrimas... Y si te sirven: Sentimientos. Es todo lo que tengo. No quiero presumir, no pretendo ser el completo camino a felicidad, aunque... No me molestaría si lo soy. Es que tú debilitas, tienes algo que consume, que me quita vida, pero cuando me tocas, la vida me sobra, se hace diminuta, el corazón me grita. Eres como la gloria, tus ojos ¡Dios! Tu boca.

Si aún no entiendes mi propósito... Continuaré…
En esas horas muertas, de la madrugada, donde la luna baja y se asoma en tu ventana, puedo cantarte con los ojos cerrados, las canciones más hermosas, que hablan de Soñar, Vivir y Ser Feliz... Déjame tan solo ser parte de tu noche, de tu día, de tus sueños... Déjame inspirarme en tí, dibujarte a tí con mil colores de Acuarela, haciendo estrellas con destellos, y plasmando en tu memoria siluetas que verás con tu reflejo. Déjame ser parte de tu aire, de tu aroma, de tu esencia. Vengo a sanar tus heridas, con banderas blancas, como en la guerra. Quiero ser tu ausencia presente, tu historia sin contar, tu novela sin escribir... Quiero que seas mi camino para andar, mi mapa, mi guía y mi frontera... Quiero ser tu silla, ahí donde te sientas cada noche, a escribir en servilletas lo que podrías decir. Ser ese lugar, ahí, donde me enamoré de tí.

Toma mi mano, mira mis ojos, traspasa mi alma, debilita mis sentidos con tu sonrisa, has escapar mis miedos, dame de eso que guardas muy dentro.... Descuida, cuidaré de tí, no tengas miedo. Estoy dispuesta a ser más que tu secreto.

jueves, 29 de octubre de 2009

Lo Que No Sabes

¿Acaso no notas mi tristeza?
¿Notas alguna preocupación?
¿Algún desespero?
¿O algún grito interior?
Esa es mi alma que se siente incómoda porque tú pasas, y pasas, y la ignoras...
¿No te das cuenta que a donde tu vas mis ojos te siguen?
No le prestas atención a mis pies porque para ti son invisibles, no ves mi alma, porque la tengo muy dentro, donde es poco visible, donde es fuerte y constante, donde solo ocurren daños externos, donde nadie ve La Luna como yo la veo, donde nadie se sienta, nadie llora, grita o ríe. Donde nadie ve el dolor, donde nadie siente nada, donde el paraíso esta en un abrir y cerrar de ojos, donde la felicidad, nos brota por los poros...

¿Acaso no notas mi felicidad?
¿No notas mis ojos al brillar?
¿No notas mis pasos junto a los tuyos?
¿O acaso no te has dado cuenta que cuando no estas tu ausencia quema, tus besos desaparecen, el calor aumenta y la conciencia arde?
Los deseos se me atoran y mi garganta se seca, mis dedos se parten y sangran, mis palabras corren y mis argumentos vagan en el aire, todo flota, mi mundo flota y se disipa a distintos abismos tratando de tener tu presencia... Siento el desespero, siento la agonía... No siento el corazón; no está en mi pecho... Y creo saber donde está...
Quiero recordarte que... A través de tus ojos veo cosas, como el amor perdido, la frustración de un deseo, las palabras caídas mientras llegan a su destino, un pensamiento escaso, una gotera de felicidad y un abismo de tristeza, que esa ausencia llena cada noche, mientras ves las estrellas...

Y por si quieres saber... Yo si noto tu tristeza y desespero, también noto tus gritos y tus deseos... Y por si te preguntas como lo puedo hacer...
La respuesta es fácil; siempre estoy aquí... Aunque no lo notes... Pendiente. Viendo a través de tu alma, lo que intentas esconder...