miércoles, 20 de enero de 2010
De Noche Nada Dice Nada
martes, 19 de enero de 2010
No Te Amo
O flecha de claveles que propagan el fuego:
Te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
Secretamente, entre la sombra y el alma.
Te amo como la planta que no florece y lleva
Dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
Y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
El apretado aroma que ascendió de la Tierra.
Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni dónde,
Te amo directamente sin problemas ni orgullo:
Así te amo porque no se amar de otra manera,
Sino así de este modo en que no soy; ni eres,
Tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
Tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.
Escribo Con Los Ojos Cerrados
Tu No Las Puedes Ver
yo, sí.
Claras, redondas, tibias.
Despacio
se van a su destino;
despacio, por marcharse
más tarde de tu carne.
Se van a nada; son
eso no más, su curso.
Y una huella, a lo largo,
que se borra en seguida.
¿Astros?
Tú
no las puedes besar.
Las beso yo por ti.
Saben; tienen sabor
a los zumos del mundo.
¡Qué gusto negro y denso
a tierra, a sol, a mar!
Se quedan un momento
en el beso, indecisas
entre tu carne fría
y mis labios; por fin
las arranco. Y no sé
si es que eran para mí.
Porque yo no sé nada.
¿Son estrellas, son signos,
son condenas o auroras?
Ni en mirar ni en besar
aprendí lo que eran.
Lo que quieren se queda
allá atrás, todo incógnito.
Y su nombre también.
(Si las llamara lágrimas,
nadie me entendería.)
martes, 12 de enero de 2010
Nunca Es El Fin
Debo Irme
martes, 10 de noviembre de 2009
Secretos De Acuarela
Hoy, tal vez, notes en mi rostro una pequeña sonrisa… Y me imagino que te estarás preguntando por qué… Bueno, es una larga historia; pero trataré de resumir lo más que pueda.
Anoche estuve conversando con mi musa, ya sabes; La Luna, y conversamos sobre tu amor, sobre ti, tus sueños, tus metas y tus tristezas. Es que quiero sacarte de ese mundo, donde estás como hundido, como perdido, miro tus ojos y no veo más nada que lamentos, melancolía, nostalgia, llanto, enojo y hasta odio. Esa frustración tan tuya, es cuestión de tiempo, y estoy segura que se irá. No veo la hora de que aceptes abrir los ojos. ¿No te das cuenta que quiero compartir mi mundo contigo? Toma mi mano, camina conmigo, hagamos de las noches un derroche como si fueran las últimas de nuestras vidas. Quiero dibujar junto a ti, un paisaje, un paraíso, donde el azul del cielo sea inalcanzable, donde las nubes tengan sus propios significados, donde bailemos sobre las letras que componen la tristeza, lanzaremos al fondo del mar la palabra Odio, que no exista nada malo.. Quiero tomar prestada una nube al cielo y así volar contigo a lo más alto, allá en el tope, donde somos inmortales, no existen razas, poderes o tamaños… Quiero que mis sueños y los tuyos se encuentren en el tiempo. Esto es lo que puedo ofrecerte; mi mundo, mis manos, mis pensamientos, mis ojos por si algún día te cansas de mirar, mis pies por si ya no quieres correr, mis lágrimas... Y si te sirven: Sentimientos. Es todo lo que tengo. No quiero presumir, no pretendo ser el completo camino a felicidad, aunque... No me molestaría si lo soy. Es que tú debilitas, tienes algo que consume, que me quita vida, pero cuando me tocas, la vida me sobra, se hace diminuta, el corazón me grita. Eres como la gloria, tus ojos ¡Dios! Tu boca.
Si aún no entiendes mi propósito... Continuaré…
En esas horas muertas, de la madrugada, donde la luna baja y se asoma en tu ventana, puedo cantarte con los ojos cerrados, las canciones más hermosas, que hablan de Soñar, Vivir y Ser Feliz... Déjame tan solo ser parte de tu noche, de tu día, de tus sueños... Déjame inspirarme en tí, dibujarte a tí con mil colores de Acuarela, haciendo estrellas con destellos, y plasmando en tu memoria siluetas que verás con tu reflejo. Déjame ser parte de tu aire, de tu aroma, de tu esencia. Vengo a sanar tus heridas, con banderas blancas, como en la guerra. Quiero ser tu ausencia presente, tu historia sin contar, tu novela sin escribir... Quiero que seas mi camino para andar, mi mapa, mi guía y mi frontera... Quiero ser tu silla, ahí donde te sientas cada noche, a escribir en servilletas lo que podrías decir. Ser ese lugar, ahí, donde me enamoré de tí.
Toma mi mano, mira mis ojos, traspasa mi alma, debilita mis sentidos con tu sonrisa, has escapar mis miedos, dame de eso que guardas muy dentro.... Descuida, cuidaré de tí, no tengas miedo. Estoy dispuesta a ser más que tu secreto.