domingo, 7 de febrero de 2010

... Deseo.

... Hoy es un día Normal
Como cualquiera
La diferencia es sólo
Que he deseado cosas nuevas.

Desearía ser el Tiempo
Para tener siempre la razón
Traer conmigo todas las respuestas
Y ser medicina para el corazón.

Desearía ser un Río
Para admirar la naturaleza
Para no volver atrás, seguir mi camino
Y tener siempre vida nueva.

Desearía ser el Mar
Tan amplio y majestuoso
Que encierra tantos misterios
Que no podemos ver con estos ojos.

Desearía ser la Naturaleza
Para ser siempre sabia
Y saber sobre la vida
Lo que a diario pasa.

Desearía ser la Amistad
Para ser un sentimiento bello
Ayudar a los demás
Y traer conmigo siempre algo nuevo.

Desearía ser el Viento
Para viajar a donde pudiese
No detener mi paso ni un momento
Y admirar a todos los seres.

Desearía ser el Amor
Para alterar los sentidos
Cambiar al mundo de color
Para los que están afligidos.

Desearía ser la Fe
Habitar los corazones
Ser el mundo lo que alimente
A millones y millones.

Desearía ser la Esperanza
Para nunca morir
Para saber que el dolor pasa
Y ser parte del sentir.

Desearía ser la Luz
Para iluminar el camino
De aquellos que me rodean
Y me brinden su cariño.

Desearía ser la Vida
Aquello en lo que no reparamos
Un cúmulo de sentimientos
Que nos permitan recrearnos.

jueves, 21 de enero de 2010

Yo Seré.

Existe un refugio en mí. Tengo mil melodías para calmar tus ansias, tus ganas de morir. Tus ojos: esferas resplandecientes que desprenden un olor a viento, sabor a alma. Tu boca: extraños columpios que forman arcoiris a la hora de sonreír. ¿Que haría sin ti? Mi silenciosa compañera. Eres agua y viento, eres muerte y vida, eres pintura sobre los lienzos de mi alma. Cierra los ojos y toca mis labios; tengo centenares de palabras que esperan por tu señal. No imaginas cuantas vidas he construido, quiero satisfacción en tu rostro. Estás surcando ríos y mares, buscando lo que está a simple vista... ¿Qué haces tan lejos? ¿Qué haces allá arriba? ¿En las nubes? Estoy pisando fuerte con un destino en manos que espera por ti para reanudar mi vida. La búsqueda finalizó. Mira a través del muro invisible que ha construido el olvido. Sacude el polvo. Dame tu mano. Yo seré tu cúmulo de agua dulce.

miércoles, 20 de enero de 2010

De Noche Nada Dice Nada

Viajo por las calles de tu recuerdo, me encuentro con la Luna haciendo efecto en mi. Tratando de presumir de mis manos; pueden escribir las mejores palabras... Se equivoca.
¿Cómo hacerlo? ¡Tus ojos me quitan el aliento!

No puedo presumir de nada, solo tengo algo que darte y no se donde está. Se fue con tu recuerdo. Sigo buscándote; en la selva, en la Luna, entre las estrellas, no obtengo resultados. Algo frustrante. Puedo escribir que: quiero verte sonreír, que quiero escuchar tus ojos hablar con los míos con movimientos y choques simultáneos. No estoy segura de poder volver a verte, nada es seguro. No estoy segura de tener ese amor de vuelta.

La brisa de mar arrasa con mi ganas, me quita las motivaciones de encontrar senderos que lleven a ti, de noche las estrellas no dicen nada. Tu recuerdo sigue rasgando mi conciencia para no pensar tanto y no buscarte. Hice un mapa de cosas que no conozco de ti, así cuando estés conmigo encontrarme a mi misma, brillar como solía brillar y darle movimiento a mis sentidos, darle latidos a mi corazón.

martes, 19 de enero de 2010

No Te Amo

No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
O flecha de claveles que propagan el fuego:
Te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
Secretamente, entre la sombra y el alma.

Te amo como la planta que no florece y lleva
Dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
Y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
El apretado aroma que ascendió de la Tierra.

Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni dónde,
Te amo directamente sin problemas ni orgullo:
Así te amo porque no se amar de otra manera,
Sino así de este modo en que no soy; ni eres,
Tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
Tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.

Escribo Con Los Ojos Cerrados

Hoy cierro mis ojos mientras escribo, es que quiero encontrarte y ya estoy cansada.
De nada sirven mis sentidos, inútiles mis habilidades, tontas mis pretensiones, ilusa mi alma, terco mi espíritu, cortos mis pasos, débil mi esperanza, vacías mis manos. Pero quiero encontrarte aquí, ahora, junto a mi y respirar tu aire para purificar mis emociones y darle vida a mis sentimientos muertos que quieren vivir dos siglos más, pero junto a ti porque sin ti ya he vivido dos siglos trágicos sin coherencia. Cierro mis ojos para no ver el tiempo transcurrir, para no sentir el espacio hondo que alguna vez ocupaste y yo no sabía. Infelices mis palabras, mártires mis pasiones, grises mis historias, oscuros mis cenderos, vulnerable mi existencia. Y solo tengo de ti un segundo, un destello en la larga línea de mi vida, que inmortalizo cuando cierro mis ojos y anclo mi ser con tu sonrisa, prueba única de un futuro mejor, evidencia suficiente de existencia celestial, llama que arde y quema aquí adentro donde un nuevo mundo es posible. Mundo de sueño y deseo, sin tiempo y espacio, donde nada es necesario porque tu eres suficiente, todo lo que quiero esta en ti y solo tengo tu sonrisa, y solo cuando cierro mis ojos.

Tu No Las Puedes Ver

Tú no las puedes ver;
yo, sí.

Claras, redondas, tibias.

Despacio
se van a su destino;
despacio, por marcharse
más tarde de tu carne.
Se van a nada; son
eso no más, su curso.

Y una huella, a lo largo,
que se borra en seguida.

¿Astros?



no las puedes besar.

Las beso yo por ti.

Saben; tienen sabor
a los zumos del mundo.

¡Qué gusto negro y denso
a tierra, a sol, a mar!

Se quedan un momento
en el beso, indecisas
entre tu carne fría
y mis labios; por fin
las arranco. Y no sé
si es que eran para mí.
Porque yo no sé nada.

¿Son estrellas, son signos,
son condenas o auroras?

Ni en mirar ni en besar
aprendí lo que eran.

Lo que quieren se queda
allá atrás, todo incógnito.

Y su nombre también.

(Si las llamara lágrimas,
nadie me entendería.)