martes, 19 de enero de 2010
Escribo Con Los Ojos Cerrados
Tu No Las Puedes Ver
yo, sí.
Claras, redondas, tibias.
Despacio
se van a su destino;
despacio, por marcharse
más tarde de tu carne.
Se van a nada; son
eso no más, su curso.
Y una huella, a lo largo,
que se borra en seguida.
¿Astros?
Tú
no las puedes besar.
Las beso yo por ti.
Saben; tienen sabor
a los zumos del mundo.
¡Qué gusto negro y denso
a tierra, a sol, a mar!
Se quedan un momento
en el beso, indecisas
entre tu carne fría
y mis labios; por fin
las arranco. Y no sé
si es que eran para mí.
Porque yo no sé nada.
¿Son estrellas, son signos,
son condenas o auroras?
Ni en mirar ni en besar
aprendí lo que eran.
Lo que quieren se queda
allá atrás, todo incógnito.
Y su nombre también.
(Si las llamara lágrimas,
nadie me entendería.)
martes, 12 de enero de 2010
Nunca Es El Fin
Debo Irme
martes, 10 de noviembre de 2009
Secretos De Acuarela
Hoy, tal vez, notes en mi rostro una pequeña sonrisa… Y me imagino que te estarás preguntando por qué… Bueno, es una larga historia; pero trataré de resumir lo más que pueda.
Anoche estuve conversando con mi musa, ya sabes; La Luna, y conversamos sobre tu amor, sobre ti, tus sueños, tus metas y tus tristezas. Es que quiero sacarte de ese mundo, donde estás como hundido, como perdido, miro tus ojos y no veo más nada que lamentos, melancolía, nostalgia, llanto, enojo y hasta odio. Esa frustración tan tuya, es cuestión de tiempo, y estoy segura que se irá. No veo la hora de que aceptes abrir los ojos. ¿No te das cuenta que quiero compartir mi mundo contigo? Toma mi mano, camina conmigo, hagamos de las noches un derroche como si fueran las últimas de nuestras vidas. Quiero dibujar junto a ti, un paisaje, un paraíso, donde el azul del cielo sea inalcanzable, donde las nubes tengan sus propios significados, donde bailemos sobre las letras que componen la tristeza, lanzaremos al fondo del mar la palabra Odio, que no exista nada malo.. Quiero tomar prestada una nube al cielo y así volar contigo a lo más alto, allá en el tope, donde somos inmortales, no existen razas, poderes o tamaños… Quiero que mis sueños y los tuyos se encuentren en el tiempo. Esto es lo que puedo ofrecerte; mi mundo, mis manos, mis pensamientos, mis ojos por si algún día te cansas de mirar, mis pies por si ya no quieres correr, mis lágrimas... Y si te sirven: Sentimientos. Es todo lo que tengo. No quiero presumir, no pretendo ser el completo camino a felicidad, aunque... No me molestaría si lo soy. Es que tú debilitas, tienes algo que consume, que me quita vida, pero cuando me tocas, la vida me sobra, se hace diminuta, el corazón me grita. Eres como la gloria, tus ojos ¡Dios! Tu boca.
Si aún no entiendes mi propósito... Continuaré…
En esas horas muertas, de la madrugada, donde la luna baja y se asoma en tu ventana, puedo cantarte con los ojos cerrados, las canciones más hermosas, que hablan de Soñar, Vivir y Ser Feliz... Déjame tan solo ser parte de tu noche, de tu día, de tus sueños... Déjame inspirarme en tí, dibujarte a tí con mil colores de Acuarela, haciendo estrellas con destellos, y plasmando en tu memoria siluetas que verás con tu reflejo. Déjame ser parte de tu aire, de tu aroma, de tu esencia. Vengo a sanar tus heridas, con banderas blancas, como en la guerra. Quiero ser tu ausencia presente, tu historia sin contar, tu novela sin escribir... Quiero que seas mi camino para andar, mi mapa, mi guía y mi frontera... Quiero ser tu silla, ahí donde te sientas cada noche, a escribir en servilletas lo que podrías decir. Ser ese lugar, ahí, donde me enamoré de tí.
Toma mi mano, mira mis ojos, traspasa mi alma, debilita mis sentidos con tu sonrisa, has escapar mis miedos, dame de eso que guardas muy dentro.... Descuida, cuidaré de tí, no tengas miedo. Estoy dispuesta a ser más que tu secreto.
jueves, 29 de octubre de 2009
Lo Que No Sabes
¿Notas alguna preocupación?
¿Algún desespero?
¿O algún grito interior?
Esa es mi alma que se siente incómoda porque tú pasas, y pasas, y la ignoras...
¿No te das cuenta que a donde tu vas mis ojos te siguen?
No le prestas atención a mis pies porque para ti son invisibles, no ves mi alma, porque la tengo muy dentro, donde es poco visible, donde es fuerte y constante, donde solo ocurren daños externos, donde nadie ve La Luna como yo la veo, donde nadie se sienta, nadie llora, grita o ríe. Donde nadie ve el dolor, donde nadie siente nada, donde el paraíso esta en un abrir y cerrar de ojos, donde la felicidad, nos brota por los poros...
¿Acaso no notas mi felicidad?
¿No notas mis ojos al brillar?
¿No notas mis pasos junto a los tuyos?
¿O acaso no te has dado cuenta que cuando no estas tu ausencia quema, tus besos desaparecen, el calor aumenta y la conciencia arde?
Los deseos se me atoran y mi garganta se seca, mis dedos se parten y sangran, mis palabras corren y mis argumentos vagan en el aire, todo flota, mi mundo flota y se disipa a distintos abismos tratando de tener tu presencia... Siento el desespero, siento la agonía... No siento el corazón; no está en mi pecho... Y creo saber donde está...
Quiero recordarte que... A través de tus ojos veo cosas, como el amor perdido, la frustración de un deseo, las palabras caídas mientras llegan a su destino, un pensamiento escaso, una gotera de felicidad y un abismo de tristeza, que esa ausencia llena cada noche, mientras ves las estrellas...
Y por si quieres saber... Yo si noto tu tristeza y desespero, también noto tus gritos y tus deseos... Y por si te preguntas como lo puedo hacer...
La respuesta es fácil; siempre estoy aquí... Aunque no lo notes... Pendiente. Viendo a través de tu alma, lo que intentas esconder...
miércoles, 30 de septiembre de 2009
¿Dónde Estás?
¿Dónde estás?
Te he buscado entre la espesa neblina a ver si estas derramando tus penas y no he podido encontrarte, en el pie de la montaña viendo el ocaso, dibujando mi alma con tus ojos. Te he buscado debajo de la tierra a ver si has intercambiado tu vida para desvanecer la mía... Te he estado buscando arriba, en el tope, en lo que llamamos La Cima , y no he podido encontrarte.
¿Dónde estás?
¿Qué te has hecho?
Es que extraño esa manía tan terca que te han dado esos siglos de hablarme sin escucharte, de tocarme sin sentirme, de amarme sin corresponderte, de hacerte sufrir sin yo estar allí.
Me pregunto… ¿Dónde estás?
Te he buscado dentro del sol, a ver si has complicado el asunto, de salir de día para calentar mi alma, y alejar mis tristezas, o tal vez si has estado saciando mi sed con La Luna, como lo hace a diario, en la madrugada, cuando esta oscuro, cuando todo es calma, cuando esta en completo silencio, ese que apaga, que intriga enmudece y ensordece.
¿Dónde estás?
He agotado todos mis recursos buscándote en el mar, en el viento, en el cantar de un pájaro, en el sonido de las olas, en las veredas de lo incierto, en la otra vida, hace dos siglos, a esta hora todas las noches, prestando atención a lo que la lluvia me dice.. Quizás estés en otro continente, quizás no estés aquí conmigo, pero se que estas, se que puedes escucharme, aún cuando duermes, cuando lloras y cuando callas.
¿Dónde estás?
Me pregunto si algún día volverás...
Es que quiero decirte, que después de la tormenta viene la calma, y que estas en mi alma, estas en mi cuerpo, como el aire, la sangre, lo incierto, la duda, la pregunta... Estas como una respuesta, estas en mi vida como lo que he encontrado… Es curioso; te he buscado entre las nubes, entre la Luna, y se que estas lejos... Pero te siento aquí... Aquí dentro... Muy dentro.