jueves, 29 de octubre de 2009

Lo Que No Sabes

¿Acaso no notas mi tristeza?
¿Notas alguna preocupación?
¿Algún desespero?
¿O algún grito interior?
Esa es mi alma que se siente incómoda porque tú pasas, y pasas, y la ignoras...
¿No te das cuenta que a donde tu vas mis ojos te siguen?
No le prestas atención a mis pies porque para ti son invisibles, no ves mi alma, porque la tengo muy dentro, donde es poco visible, donde es fuerte y constante, donde solo ocurren daños externos, donde nadie ve La Luna como yo la veo, donde nadie se sienta, nadie llora, grita o ríe. Donde nadie ve el dolor, donde nadie siente nada, donde el paraíso esta en un abrir y cerrar de ojos, donde la felicidad, nos brota por los poros...

¿Acaso no notas mi felicidad?
¿No notas mis ojos al brillar?
¿No notas mis pasos junto a los tuyos?
¿O acaso no te has dado cuenta que cuando no estas tu ausencia quema, tus besos desaparecen, el calor aumenta y la conciencia arde?
Los deseos se me atoran y mi garganta se seca, mis dedos se parten y sangran, mis palabras corren y mis argumentos vagan en el aire, todo flota, mi mundo flota y se disipa a distintos abismos tratando de tener tu presencia... Siento el desespero, siento la agonía... No siento el corazón; no está en mi pecho... Y creo saber donde está...
Quiero recordarte que... A través de tus ojos veo cosas, como el amor perdido, la frustración de un deseo, las palabras caídas mientras llegan a su destino, un pensamiento escaso, una gotera de felicidad y un abismo de tristeza, que esa ausencia llena cada noche, mientras ves las estrellas...

Y por si quieres saber... Yo si noto tu tristeza y desespero, también noto tus gritos y tus deseos... Y por si te preguntas como lo puedo hacer...
La respuesta es fácil; siempre estoy aquí... Aunque no lo notes... Pendiente. Viendo a través de tu alma, lo que intentas esconder...

miércoles, 30 de septiembre de 2009

¿Dónde Estás?

¿Dónde estás?


Te he buscado entre la espesa neblina a ver si estas derramando tus penas y no he podido encontrarte, en el pie de la
montaña viendo el ocaso, dibujando
mi alma con tus ojos. Te he buscado debajo de la tierra a ver si has intercambiado tu vida
para desvanecer la mía... Te he estado buscando arriba, en el tope, en lo que llamamos La Cima, y
no he podido encontrarte.


¿Dónde estás?


¿Qué te has hecho?


Es que extraño esa manía tan terca que te han dado esos siglos de hablarme sin escucharte,
de tocarme sin sentirme, de amarme sin corresponderte, de hacerte sufrir sin yo estar allí.


Me pregunto… ¿Dónde estás?


Te he buscado dentro del sol, a ver si has complicado el asunto, de salir de día para
calentar mi alma, y alejar mis tristezas, o tal vez si has estado saciando mi sed con La Luna, como
lo hace a diario, en la madrugada, cuando esta oscuro, cuando todo es calma, cuando esta en
completo silencio, ese que apaga, que intriga enmudece y ensordece.


¿Dónde estás?


He agotado todos mis recursos buscándote en el mar, en el viento, en el cantar de un pájaro,
en el sonido de las olas, en las veredas de lo incierto, en la otra vida, hace dos siglos, a esta
hora todas las noches, prestando atención a lo que la lluvia me dice.. Quizás estés en otro
continente, quizás no estés aquí conmigo, pero se que estas, se que puedes escucharme, aún
cuando duermes, cuando lloras y cuando callas.


¿Dónde estás?


Me pregunto si algún día volverás...

Es que quiero decirte, que después de la tormenta viene la calma, y que estas en mi alma, estas
en mi cuerpo, como el aire, la sangre, lo incierto, la duda, la pregunta... Estas como una respuesta,
estas en mi vida como lo que he encontrado… Es curioso; te he buscado entre las nubes, entre
la Luna, y se que estas lejos... Pero te siento aquí... Aquí dentro... Muy dentro.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Solo Quiero

Allí pretendo estar. Ser un recuerdo sin rostro, una imagen sin forma, un ideal inexplicable, solo ser es suficiente. No podría pedir más, no podría, aunque puedo, no podría, aunque quiero. Es grande, ancho el cielo, un ave azul no podría abarcarlo. Es grande, ancho el mar, una isla no podría cubrirlo. Es grande, ancho el tiempo, una vida no podría ocuparlo. Es grande, ancha la tierra, un árbol no podría darle sombra. Yo no podría abarcarte, no podría cubrirte, no podría ocuparte, no podría darte sombra, y no lo pretendo. Solo pretendo estar guardada, escondida allí detrás, donde llaman inconciente. Asomarme a tu realidad mientras duermes, dormir en tu realidad mientras te asomas. Amarrada a ese vacío nocturno que desgarra y que no entiendes. Solo quiero borrarlo discretamente sin que lo notes. Susurrarte mi nombre al oído cuando caminas, así, sin importar que no te suene conocido. Que me sientas sin sentirme. Yo solo quiero estar allí, justo allí, aunque tus manos no puedan tocarme, desde allí yo tocaré tu corazón y tal vez nunca llegues a comprender la razón por la que a veces, si es que logro un espacio pequeño, estrecho, cuando mires las nubes tu corazón se acelere. Desde allí, yo soñaré que un día bajaré de las montañas, y entre la espesa neblina tú me verás y tomaré tu mano, reconstruiremos juntos el pasado perfecto, diseñaremos unidos el presente ideal, sujetaremos un futuro, uno en el que cielo, mar y tierra serán nuestros.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Tormento

Es que el caos me invade, ciega mis pensamientos y me amarra en un recuerdo del cual no salgo, del cual resbalo cuando intento levantarme, de ese; donde me ahogo y no puedo expresar, donde no puedo dormir. Me duelen los labios de tanto tratar de hablar, me duele la cabeza de tanto intentar pensar, me duele el cuerpo, me duele el alma, me duele en el corazón. Me duele la búsqueda de esa razón tan infeliz que he encontrado, de esa presencia tan ficticia con la cual he convivido algún tiempo, de esa tan ficticia que me ha dado motivos para vivir, de esa que me ha dado motivos para sonreír, para llenarme de amor, para pensar… Para expresar.

Con inteligencia me escondo con la Luna entre las nubes, tratando de burlar tus trampas, donde no me veas, donde no perturbes mi alma, donde puedo sentirme feliz, porque la Luna me da calma, me da motivos para escribir, escribir caos que sienten mis manos y tristeza que siente mi alma... Y es que cuando puedo... Duermo, sueño con un mundo de fantasías donde simplemente creo que veo lo que yo quiero; donde dibujo en tus ojos un paisaje de falsas fantasías y rotas ilusiones, un paisaje que habla mi mismo idioma, donde existen los personajes creados por mi, donde respiro la felicidad, donde la siento palpable, donde sale junto al sol, y me duerme en complicidad junto a la Luna.

Acompañada de tu ausencia camino por la vida, con un hueco en el estómago, con un vacío, vago por las calles con un cementerio de mariposas en mi cuerpo.


No muero...


Pero si caigo...


Toco el amargo presente y busco el futuro acompañado de un destino que ya está escrito, escrito de la felicidad que merezco, que he buscado por mucho. De una felicidad que dibujo en las noches, donde me enamoro y río de alegría que me hace feliz... En esas noches… Cuando hablo de tu ausencia junto a la Luna.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Seguiré

Seguiré...

De pie…

Seguiré...


Buscando con la luna, aquella presencia que me hace escribir. Buscando esa historia que cuente tu vida, esa realidad que un día fué escrita y que yo busco porque quiero conocerte. Es que te he visto en los sueños, donde cazo historias, donde me dejo llevar por la brisa y donde la luna quiere hacerme compañía. Donde el sol te esconde y me amarra sobre aquella hipnosis que dice que ya existes, que estás conmigo, pero nunca te veo...

Seguiré...

Buscando…

Seguiré...

Sacándote con desespero de mis sueños, sacándote de mis historias, de mis pensares, de mis fracasos, y victorias, para poder llorar, escribir y reír contigo, estoy tan cansada de burlar a tu ausencia, que hasta ella se siente agotada y pide descanso porque ya yo no puedo hacer nada para complacerla. No puedo pintarte, no puedo ver tus ojos ni tu sonrisa.
No puedo con esa ausencia que me ahoga, que mata mis ilusiones...

Seguiré...

Soñando…

Seguiré...


Contigo, dentro de esa luna donde tus lágrimas caen sobre mis mejillas diciendo que toda historia tiene un Final; y donde mis lágrimas caen sobre tus manos… Dibujando; diciendo que en la vida... Todo final, es un nuevo comienzo…

Recuerdo De Luna

Mientras viajo por las calles de tu recuerdo, me encuentro con la luna y hace efecto en mí. Tratando de presumir de que mis manos pueden escribir las mejores palabras; y se equivoca.


¿Cómo hacerlo si tus ojos me quitan el aliento?


No puedo presumir de nada, solo tengo algo que darte y ya no se donde está. Se fué con tu recuerdo y te estoy buscando, en la selva, en la luna, entre las estrellas. Puedo escribir que quiero verte sonreir, puedo escribir que quiero escuchar a tus ojos hablar con los míos, con señales, con movimientos y choques simultáneos, no estoy segura de que puedo volver a verte, no estoy segura de nada. No estoy segura de que pueda volver a recuperar ese Amor...


La brisa del mar arrasa con mis ganas, me quita las motivaciones de encontrar un sendero que me lleve a ti, es de noche y las estrellas no me dicen nada, y tu recuerdo sigue rasgando mi conciencia para no pensarte tanto, para no buscarte. He hecho un mapa de las cosas que no conozco de ti, y así cuando te tenga conmigo encontrarme a mi misma, brillar como solía brillar y darle movimiento a mis sentidos, darle latidos a mi corazón...

lunes, 7 de septiembre de 2009

Luna

La luna y yo te buscamos del otro lado del mundo, con desespero nos llenamos de miedo y de rabia, porque no sabíamos donde encontrarte, no sabíamos a donde nos llevaría este sendero... La luna me decía que solo ves el sol, lo contemplas y hablas con el como si supiera algo de mí, como si me conociera; mis trucos ya no sirven, vacilas todas mis trampas, no se como encontrarte, algo me dice que el sol me ayudará, pero no puedo verlo, se pierde en las horas de las madrugadas, y sale cuando a la luna y a mi nos toca descansar... Es algo tan descoordinado, tan loco, tan fuera de este mundo, que solo en nuestra fantasía podemos entenderlo.
La brisa me señalaba algo, pero cuando seguía una dirección el viento tomaba otro rumbo y las gotas empezaban a tocar mi cara. ¿La lluvia también quería ayudarme a encontrarte? ¿O era algo para perder tu rastro?
Viví con la ilusión de poder perderme en tu rostro, poder tocar ese corazón donde vivía y me encantaba morir, viví muchas veces con la ilusión de poder caminar contigo por la playa, ver el amanecer, y contar las estrellas... Dibujarte a ti, y a tu alma con mis manos sobre un lienzo en las horas muertas, en esas horas de madrugada donde tú y yo solíamos contar nuestras historias, de miedos y fantasías. Donde veíamos todos los ángulos de la luna, donde te transformabas tú, y me transformaba yo.
El único sendero que tenía me llevaba a un viejo puente, donde la brisa era seca, donde miles de energías se esparcían alrededor de mí y de mi compañera La Luna, las dos tan tercas, tan constantes. La brisa era neutra, la luna estaba inquieta, donde mi alma sentía la presencia de algo que la atraía fuertemente, donde mis pasos se acobardaban de encontrar aquello tan buscado, aquello que dolía pero mas dolía la búsqueda.
Después de tener los pies clavados, la mirada fija en la sombra que la luna me ofrecía, llego el punto de encuentro, donde mis emociones sentían un revuelo, mis ojos no paraban de mirar tu presencia, quería encontrar mil detalles más y dos mil razones más para vivir, para darle sentido a mis días y movimientos a mis sentidos, recordé por un segundo: "Amor, Luna, Dolor". Viví y recordé mil experiencias delante de ti en menos de un minuto, tú con tu Sol y yo con mi Luna.